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La Casa Petita

En La Casa Petita Home realizamos la renovación del Hotel Acta Splendid en dos etapas: primero las habitaciones y después los baños, además de la decoración de la cafetería. Un proyecto que combina papeles pintados personalizados, mobiliario diseñado y fabricado a medida y una cuidada selección de materiales para crear espacios acogedores y con identidad propia.

El pequeño edificio donde se ubicó la primera tienda en Andorra fue el que le dio su nombre: La Casa Petita. Un espacio cálido y acogedor, concebido para mostrar, sin artificios ni excesos, la sensibilidad, la imaginación y el gusto por los detalles de su fundadora.

En el año 2000, la histórica tienda de mobiliario e interiorismo Quercus, ubicada en Passeig Bonanova de Barcelona, inició una nueva etapa trasladándose a Andorra la Vella bajo el nombre de La Casa Petita.

El cambio no respondía únicamente a una nueva ubicación, sino también a una nueva manera de entender el espacio y la relación con el cliente. La tienda pasaba a implantarse en una pequeña casa de piedra del centro histórico, convirtiendo la arquitectura del propio edificio en parte de la experiencia.

Entrada.

Desde la entrada, un recibidor vertical daba la bienvenida con una gran escalera de madera visible en toda su altura, articulando las diferentes plantas de la casa.

Suspendidas en el vacío central, unas lámparas colgantes acompañaban todo el recorrido, iluminando el espacio y aportando una atmósfera cálida y escenográfica que hacía más agradable el ascenso entre plantas. Integrado en este mismo núcleo aparecía también el ascensor, combinando funcionalidad y carácter.

Primer piso

La tienda se distribuía en varias plantas, cada una pensada como un pequeño universo doméstico. En la primera planta, una gran mesa rodeada de catálogos, muestras textiles y materiales se convertía en punto de encuentro para clientes, proveedores y reuniones de proyecto.

Destacaba el baño con contrastes de dorado y negro. Muy elegantes. Siguiendo el estilo del ascensor. Combinando con los muros de carga de tosca y pesada mampostería de piedra.

Planta segunda.

Más arriba, la última planta acogía una pequeña cocina, un salón y diferentes composiciones de mobiliario que funcionaban como showroom, permitiendo imaginar cómo convivían las piezas, las texturas y la iluminación dentro de un hogar real.

Detalles.

Los pequeños detalles también construyen un espacio. Lámparas, texturas, objetos y composiciones pensadas para aportar calidez, personalidad y equilibrio visual, creando ambientes acogedores y llenos de matices.

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